jueves, 2 de septiembre de 2010

Dijo el Profeta«Se fue la sed, se hidrataron las venas, y se logró la recompensa con el permiso de Dios».

Mientras los libaneses cumplían con el Ramadán. Nosotros escuchábamos, antes del partido, a un Scariolo consciente, como todos, del miedo que está invadiendo al equipo español: "Somos un equipo unido (...), estamos teniendo grandes inicios de partido que hay que considerar, pero el miedo trae un bajón que hay que superar. Habrá que buscar en la cabeza". Con un quinteto que no variaba mucho de los otros partidos ( Ricky, Navarro, Rudy, Garbajosa y Mark) salíamos a la cancha dispuestos a ser de nuevo espartanos. Pero la cámara enfocando el nerviosismo patente en la cara de Scariolo no nos daba tranquilidad. Líbano salia también con un quinteto similar al de los otros encuentros. Nos llevamos el balón, Navarro, Rudy, Ricky a Garbajosa y fuera... Los libaneses tampoco consiguen los primeros puntos del encuentro. Seríamos nosotros con un Rudy que parecía más acertado, los primeros en abrir el marcador. En el minuto 5, triple de Navarro. Todo apuntaba a que sería un buen partido, Líbano no era un rival que nos preocupase. Pero sí, si lo era. Y por 4ª vez el partido se nos vino grande durante la primera parte, pérdidas y balones fuera nos dejaban de nuevo con la cara de tontos. Caras de preocupación en el banquillo. Y de deseperación. Scariolo no paraba. Nos estaba volviendo a pasar? Y descanso que llega justo a tiempo. Y a la vuelta por fin retomamos las riendas, todo va mejor. Nos distanciamos de los libaneses. Un respiro que nos da hasta terminar el partido en 91-57. Poco a poco se esfuma la etiqueta de favoritos. Y es que ahora resulta que "la sensación de presión no nos deja trabajar". Pero ahí seguimos, ahora Canadá

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