jueves, 10 de marzo de 2011

Dicen que hay algún campeonato en Turín

Y hablando de nadar, en Turín, Italia, se está disputando en estos días el Campeonato de Europa Indoor de saltos. Parece mentira que la imagen que la mayoría tenemos de este tipo de competiciones sea la de la saltadora estadounidense Chelsea Davis dándose de lleno contra el trampolín. Sin embargo las imágenes de estos deportistas son espectaculares en cada salto. Cuerpos que se lanzan buscando dar el Gran Salto. Entre ellos, teníamos a Javier Illana con su cuarto puesto en la modalidad de 1 metro. Nada que le pueda preocupar, hace pocos minutos, en las clasificaciones de trampolín de 3 metros, la ha pasado sin ningún tipo de problemas. Es más, ha acabado primero en la clasificación. Londres 2012 espera a los primeros de cada modalidad mientras Turín, con su criba, va dando ya varios nombres que volveremos a encontrar en las Olimpiadas. Esta tarde, a las 17.30 horas, por si alguien quiere borrar la imagen de la joven Chelsea Davis de su cabeza. No por ver este tipo de deportes en el que ni siquiera hay balón, ni mas de 5 nombres conocidos, ni ningún tipo de cotilleos que se puedan comentar mientras los trabajados saltadores demuestran que han entrenado duro. Qué tipo de aburrido deporte es este? Si es sólo deporte...

miércoles, 9 de marzo de 2011

Como si nada...Como si corre

Regreso al blog como regresa todo a la normalidad.
Vuelvo a escribir como si nada, como si no hubiera pasado el tiempo desde la última entrada. Como si el atletismo español no se hubiese tambaleado, y hablo en pasado, fuertemente. Vuelvo tranquilamente, sin problemas, sin preocuparme, sin nadie que me eche nada en cara. Sigo como si nada, compartiendo esfuerzos con gente que no ha tenido descanso, que han luchado este tiempo y que se han quedado sin vacaciones. Continuo escribiendo y no va a pasar nada. Continuo en lo que quiero como muchos atletas que perdieron el sueño durante muchas y largas noches y ya vuelven a dormir tranquilos, a entrenar, como saben, y a competir como si, encima, tuviéramos que pedirles perdón. Y es que quizás todo haya sido una pesadilla nuestra mientras ellos no conseguían conciliar el sueño